El legendario artista búlgaro Grafa logró un hito nacional en el Arena 8888 de Sofía con un concierto totalmente inmersivo en formato circular. El ingeniero de monitores Boris Yanakiev utilizó DMI-KLANG con su DiGiCo Quantum 338 para ofrecer mezclas de monitorización inmersivas y espacializadas para toda la banda, con cada músico utilizando un KLANG:kontroller en el escenario. Fue una noche memorable y, con dos semanas de ensayos de producción, Yanakiev tuvo tiempo de sobra para perfeccionar sus mezclas.
“Para muchos de los músicos participantes, usar KLANG fue una experiencia nueva”, explica. “Contar con los controladores realmente ayudó a los intérpretes a conectar con la tecnología; la interfaz les resultaba familiar y el contacto físico les daba seguridad”.
Grafa lleva actuando a gran escala desde los diez años. Nacido en una familia de músicos, ha llenado estadios desde entonces. El Arena 888 de Sofía, con capacidad para 15 000 personas, es el espacio perfecto para afrontar su mayor reto hasta la fecha: diseñar una experiencia de sonido envolvente ideal para su público entregado.
Un escenario de 40 metros con un público que abarca 360° plantea importantes desafíos de audio. Estos incluyen problemas de imagen sonora y latencia, que pueden generar mezclas confusas y poco claras. Evitar este efecto perjudicial es fundamental para garantizar la mejor experiencia posible para los artistas.

“La banda estaba acostumbrada tanto a monitores de suelo como a monitores intrauditivos, así que los monitores de suelo podrían haber sido una opción. Pero en un estadio grande, tantos monitores en el escenario pueden empezar a interferir con todo el sonido, ya que necesitan tener un volumen bastante alto”, continúa Yanakiev. “Esto empieza a interferir con el sistema de sonido, lo que, cuando es de 360 grados, con muchos más altavoces y en un estadio con mucha reverberación, ¡se convierte en un gran problema! KLANG lo hizo todo mucho más sencillo. Es fácil trabajar con él porque la interfaz es muy simple. Simplemente les explico qué fader es para su voz, cuál para la guitarra, etc., así que cada uno tiene la oportunidad de controlar su mezcla, o si prefieren que yo la controle, puedo mezclarla por ellos”.
Lograr una monitorización precisa de los artistas era fundamental, sobre todo para una producción pionera, pero Yanakiev ya confiaba en KLANG y sabía que sería la solución ideal. Dado que muchos de los músicos utilizaban KLANG por primera vez, garantizar su comodidad y confianza era tan importante como el resultado final.

Con KLANG:kontrollers, Yanakiev tenía la opción de controlar las mezclas en su DiGiCo Quantum 338 o dar a los artistas la libertad de experimentar. Gracias al período de ensayo, tuvieron tiempo suficiente para disfrutar de las nuevas posibilidades.
“KLANG me facilitó la vida, ¡pero también el trabajo de los artistas!”, comenta. “A pesar de ser su primera vez, los comentarios fueron muy positivos. Sentían que el sistema era la pieza que les faltaba para completar su sonido. Era la primera vez que podían escuchar todo con claridad y eso realmente les abrió un mundo de posibilidades en su mezcla. Tener los :kontrollers les dio la opción de experimentar con KLANG por sí mismos, y eso también fue de gran ayuda”.
La banda de Grafa incluía a nueve músicos adicionales: batería, bajo, guitarra, dos teclados, un instrumentista de viento y tres coristas. Configurar el sistema fue sumamente sencillo. Durante los ensayos, Yanakiev no solo pudo perfeccionar sus mezclas, sino que la conexión y el despliegue de los KLANG:kontrollers solo tardaron unos segundos. Gracias a la alimentación y los datos suministrados a través de un único cable Ethernet, los :kontrollers se ponen en marcha de forma rápida y sencilla, y la integración con DiGiCo simplifica aún más el proceso.

“Es muy sencillo. Los :kontrollers se alimentan por Ethernet, así que solo necesitas un conmutador de red y conectar un cable a cada uno”, continúa. “El espectáculo se desarrolló exactamente igual que en los ensayos. Es fácil trasladar todo el montaje a un escenario más grande. Formar parte de una producción innovadora es una gran experiencia. Todos lo sentimos así, y Grafa estaba muy satisfecho de haber alcanzado su objetivo de perfección. Todo salió como esperaba”.
Cuando se requiere concentración total, la fatiga auditiva puede ser aún más notoria, pero con KLANG, el sonido espacializado ayuda a reducir el cansancio, lo que permite a artistas e ingenieros escuchar durante más tiempo, a menudo a volúmenes notablemente más bajos. Como concluye Yanakiev, las ventajas del sistema KLANG le permitieron concentrarse plenamente en crear el mejor entorno posible para sus artistas. Desde la rápida configuración hasta la facilidad de control, afirma que no habría podido realizar el espectáculo sin KLANG.

